La obra fantástica, me reí mucho pese a que el monólogo de Ricardo Castella ya lo había escuchado en Pata Negra... pero ni punto de comparación de escucharlo en la tele a verlo en directo... bueno, que fue brutal, completamente recomendable. (Me dijo Ricardo Castella que fuese "un Espíritu de la Comedia y que le dijera a todo el mundo que fuese a ver la obra, así que ya sabeis... ¡que quedan 4 funciones!).
Cuando acabó la obra volví a quedarme paralizada, no podía reaccionar. Mi cuerpo no respondía. Pero mi padre me ayudó con sus sabias palabras ("¡piensa que si no le pides una foto no podrás colgarla en el Facebook!") y fui a pedirle un autógrafo. Tuvo que pensar que necesito un logopeda, porque me preguntó: "¿el autógrafo para quién?", y yo dije algo así como: "...haara..." A la tercera o así, pronuncié mi nombre bien (o, por lo menos, de forma "medianamente inteligible") y me firmó. Luego le pedí una foto.
Tras la foto le di las gracias y me dedicó una sonrisa que tardaré mucho tiempo en olvidar. Imaginaos cómo tuvo que ser aquella sonrisa que cada vez que me acuerdo, no puedo evitar sonreír yo también. Ya salimos del teatro y esperamos un rato. Dani estuvo hablando con unos amigos y al ratito se fue. Algo después salieron Ricardo y Juan Diego. Primero fui a ver a Ricardo, le di el folleto y le dije:
Yo: Firma por ahí en un huequecillo, que Dani ha ocupado mucho espacio... Ricardo: ¡Dani! ¿Dónde está? Yo: Se ha ido hace poco... Ricardo: ¡Pedazo de basura...! (me río) ...a ver... dónde firmo yo ahora...
(Busca hueco. o encuentra y se pone a escribir)
Ricardo: Has visto la obra, ¿no? Yo: Por supuesto. Ricardo: Bueno, pues en la obra yo soy el cómico que copia... y ahora también* (sonríe)
*Para entender esto, leed la firma de Dani y después la de Ricardo.
Luego nos hicimos una foto:
Le di las gracias y me dijo lo que os he escrito antes, que fuese un Espíritu de la Comedia, que quedaban 4 funciones. (¡Qué bonito le quedó, de verdad!) Un amigo de Ricardo me dijo: "Ahora pídele una foto a este chaval de aquí (señalando a Juan Diego, que estaba detrás), que también sale en la obra". (Yo pensé: hombre, si me lo pide así, no voy a tener más remedio que hacerlo... aunque ya lo tuviese en mente). Así que rodeé a los amigos de Ricardo y fui a ver a Juan Diego, le pedí un autógrafo, me dió las gracias (sí, ÉL me dio las gracias a MÍ), le pedí una foto, se quitó el sombrero para la foto, se colocó y me dijo: "así, posando como si fuésemos amiguetes de toda la vida".
Volvió a darme las gracias (me empecé a sentir mal, la que está agradecida soy yo...), y me despedí dándole las gracias, esta vez, yo a él.
Los autógrafos:
Esto SÍ que no se me olvidará nunca.
1 eres una guarrilla,que lo sepas
ResponderEliminar2 que sepas tambien que no volvere a confiar más en ti,te dije que escucharas a Ivan y nada. ¬¬
3 Discrepo.¿Tu estás segura que no se te olvidara? que cuando te la quites de principal del Tuenti/Facebook dudo que recuerdes algo..
4 anda que raro! tu blog está actualizado,esto es un milagro.. y lo que es más raro es el primer comentario que no te insulto!
te quiero! (pero muy poco,que lo sepas)